1
Identifica el tipo de página
Intenta seleccionar una línea de texto en el visor de documentos. Si las palabras se pueden seleccionar y ya se ven nítidas, es poco probable que ampliar una imagen ayude. Si toda la página se comporta como una sola imagen, trabaja con la imagen escaneada.
2
Conserva una copia del original
Conserva el documento original antes de extraer o exportar páginas. Una imagen separada de la página te permite examinarla y, si procede, mejorarla sin tratar el archivo original como una imagen editable.
3
Comprueba las letras a tamaño de lectura
Compara la página original y la procesada al tamaño al que alguien vaya a leerla. Fíjate bien en la letra pequeña, la puntuación, las firmas, las tablas y las líneas finas; un resultado visualmente más uniforme puede cambiar detalles importantes.